Esta cocina está pensada como un espacio limpio y sereno donde solo el material noble adquiere protagonismo. El diseño apuesta por una composición minimalista de líneas puras, con frentes lisos y sin tiradores que se integran en el espacio para crear una imagen continua y ordenada.
El elemento central es una isla monolítica revestida en piedra natural con vetas suaves, que actúa tanto como superficie de trabajo como punto de encuentro. Su volumen macizo contrasta con la ligereza visual del mobiliario perimetral, generando una composición equilibrada y elegante.
La iluminación indirecta bajo los muebles altos resalta la textura de la piedra de la encimera y aporta un contraste de luz cálida que refuerza la atmósfera doméstica del espacio.
"La isla no era solo una encimera, era el corazón de la cocina. Queríamos que todo girara en torno a ella."— Cliente, Sevilla
Frentes de mobiliario
Lacado mate en tono blanco cálido con sistema de apertura sin tiradores.
Encimera y frente de cocina
Piedra natural tipo mármol con veta gris suave, utilizada también en la isla para crear continuidad material.
Isla central
Volumen monolítico revestido en piedra natural, con laterales y encimera en el mismo material.
Grifería
Acabado metálico cromado con diseño minimalista.
Iluminación
Iluminación LED integrada bajo muebles altos que baña el frente de piedra.
Pavimento
Suelo de madera natural que aporta calidez al conjunto.
Vista isométrica de la cocina que muestra la composición del espacio y sus proporciones: un frente lineal integrado y una isla central en piedra natural que articula los diferentes usos de la cocina.
Especificaciones del proyecto
Categoría
Año
2013
Localidad
Sevilla
Material principal
Lacado mate blanco cálido sin tiradores
Encimera e isla
Piedra natural tipo mármol con veta gris suave
Grifería
Acabado metálico cromado, diseño minimalista
Iluminación
LED integrado bajo muebles altos, 2.700K
Pavimento
Madera natural
Herrajes
Blum, sistema de apertura push-to-open
Una cocina cuyos frentes se abren sin ninguna pieza a la vista. Esta usa el sistema push-to-open de Blum: empujas el frente y el mueble se abre solo. El resultado es un plano completamente liso, que es lo que buscaba este proyecto en lacado mate blanco cálido.
Los kelvin miden el tono de la luz, no su intensidad. 2.700 K es una luz cálida, parecida a la de toda la vida; cuanto más sube la cifra, más fría y azulada. En cocina el tono cambia por completo cómo se ven la madera y la piedra, así que no es un detalle menor.
La seguimos enseñando porque sigue teniendo sentido, y esa es la prueba que nos importa. Respaldamos nuestra carpintería con 10 años de garantía, frente a los 2 años habituales del sector. Más en cocinas a medida en Sevilla.
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Sobre las imágenes: algunas de las imágenes que ves se han retocado o recreado con inteligencia artificial partiendo siempre de fotografías reales de proyectos y montajes realizados por Carindeco. Buscamos mostrar el trabajo real con la mejor calidad visual posible.